lunes, 11 de abril de 2016

Mi salvación

Esperando que despiertes
me tire mil veces del
mismo desvencijado trampolín
contra el mismo fondo seco.

Libere mil trampas en las que
caí por no saber esperar
por creer en lo efímero
de mi paso por esta tierra.

Dentro de una conciencia
total, universal me convencí
que era correcto ser idiota
y me llene de esa idiotez.

Pero el día llego, ese momento
que hizo volar mi conciencia
de este universo maldito
que me saco un retazo de vida.

Lo dijo entre mil colores,
lo beso sin tocarlo,
lo mimo sin rozarlo,
lo embebió de su amor.

Un juego de dos palabras
que me lleno el alma
me hizo parte de mis propios sueños.
Solo dijo TE AMO.

Diego Hernán Raquita
04 de Abril del 2016
derechos reservados 2016