viernes, 9 de diciembre de 2016

 kilometros

Doy la vuelta a este planeta
mil y una veces por día
montado en sus locas alas.

Locas alas compañeras de viajes
locos, imaginarios, siempre 
sinceros, juntos y felices,
surfeando nubes eternas 
de agua y besos dulces.

Viajamos guiados por una luz
tan brillante que es imposible
no seguirla hasta el cansancio
ese que cierra nuestros ojos
y nos abraza en un sueño lleno de letras.

No conocemos el final del camino
porque no recordamos como comenzamos,
porque jamás hablamos del final,
Quizás por miedo, quizás por costumbre,
Quizás porque amamos volar juntos.

Me poso en sus alas haciéndola reír
su risa es el combustible que mantiene
nuestro idilio volante en el aire
nos eleva sobre el sol y vemos 
como pasan las sombras del ayer.

Abrazados en nuestra ruta aérea 
somos un par de locos que no sabemos
nada más que volar unidos.

Diego 

ç