miércoles, 19 de febrero de 2014

Sentado


Siento mis ojos frente a la ventana
para a través de ella ver la cotidiana vida
correr, caminar, reír y llorar pero por sobre
todo morir sin saberlo, sin siquiera sentirlo.


Prendo la magia de mi corazón
y todo comienza a verse como
una interminable sucesión de errores
míos y del mundo al que pertenezco.


Comienzan a caer lágrimas
y a chocar contra el sucio piso
al que van dándole brillo,
con la pasión de su dolor.


Entonces el cielo obscurece
mi alma se adueña del paisaje
la tormenta se abalanza
limpiando la muerte que dejo el día.


Siento mis ojos frente a la blanca hoja
y comienzo a llenarla con mi verdad
esa que solo ven los que aman y saben
que cada segundo mueren por amar.



















Diego Hernán Raquita
19-02-2014 Buenos Aires, Argentina
COPYRIGTH 2014.- DERECHOS RESERVADOS DEL AUTOR.-