lunes, 25 de noviembre de 2013

Adiós


En el vientre de la tarde
toda mi ilusión se desvanece.
Mi arte se convierte en silencio
y mis ojos en final.


Ya no entiendo la mañana
ni deseo la tarde
solo vivo la noche
que es mi eterna cómplice.


Vuelvo a levantar mi osamenta,
frente al esperado retorno del dolor.
Uno, dos, tres solo espero que el final
se lleve mi dolor al mar.


Uno, dos, tres, prendo un faso
esperando que sea el que en su humo
se lleve el olor a vida que queda en mí,
que termine con mí tiempo aquí.


















Diego Hernán Raquita
25-11-2013 Buenos Aires, Argentina
COPYRIGTH 2012.- DERECHOS RESERVADOS DEL AUTOR.-