sábado, 14 de abril de 2012

La noche

Vuelvo a repetir la misma escena
Otra vez camino por una interminable vereda
Que me lleva a ninguna parte solo camino
En el horizonte el anochecer sin estrellas
A los dos el atardecer hermoso mas lejano
Por detrás un amanecer lejano, olvidado.

Cargo en mis espaldas la vida y los dolores
Llevo en mis manos las traiciones, mías y ajenas
En mis pies todo el peso de mis lagrimas
Dentro de mis ojos la pasión por ser único
En mis oídos los gemidos de mi quebrada  alma
Que llenan mis labios de sordos gritos.

Subo la colina arrastrando mis penas
Tardo un amor y muchas muertes en llegar a la cima
Desde ella veo el futuro en el que me esperas
Y mi corazón se enciende y mi cuerpo sacude
De si todas las penas, los dolores y dejo a mi alma
Rodar por la pendiente hasta tus pies.

Entonces la noche nos toma, nos regala un millón de estrellas  
Vos me regalas Tus brazos, tus besos, tus fuerzas
Llenas mi alma de vida, mi corazón de alegría, mi vida de pasión
La escena cambia, el camino se llena de color, de propósito
De veredas caminables y hermosas llenas de amor
Solo porque tus manos me besaron al llegar