sábado, 24 de septiembre de 2016

Pupilas

Tengo en mis manos
un par de pupilas, 
esas que saben de llanto,
que beben amor
y entregan pasión.

En mis manos danzan
un millón de lágrimas
etéreas como el sol
que hoy cantan alegrías.

En mis pupilas están tus besos 
tan concretos como la distancia 
que casi me ahoga a diario,
mas el canto de tu voz
me rescata una vez más.

Solo entre nuestras Pupilas
se une el amor atravesando
las llamas del deseo
que nunca nos vio quemarnos. 

El canto de tu presencia,
es la tregua que le da la vida
al eterno dolor de mi locura sin fin, 
por creer que seremos únicos
mas allá de nosotros mismos.