sábado, 2 de abril de 2016

Una mujer

Con la paz de saber quien es,
la fuerza de sus convicciones,
el valor de su belleza sin igual
me toma en sus manos solo
para darme su verdad ancestral.

Camino lento, no hay apuro,
es que ya no hay distancia
imposible de vencer
porque su alma y la mía
solo son una única razón.

La mujer que es mi compañía,
mi amiga, mis sueños, mi alegría,
la que con su voz llena mi mundo
de bellos colores con mil matices,
la que con su risa eleva mi espíritu
hasta a nuestro amado y único
rincón en este mundo nuestro.

La mujer en cuestión es única
no necesita de nadie ni nada
para ser tan alta como el sol
tan resplandeciente como la luna.
Pero me elige para que la acompañe en
cada nueva aventura, en letras de vida
en pasiones compartidas.

Una mujer que ama mi alma
y me entrega la suya para
que la ame con toda mi energía.

A esta mujer le digo gracias
por dejarme escribir con la simpleza
de un niño lo que dicta mi alma.

Diego Hernán Raquita
O2-04-2016 Buenos Aires, Argentina
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