jueves, 13 de agosto de 2015

Me salva.

Una palabra como motor
como impulso de vida
esperada tanto como la
medicación salvadora.

Una palabra única,
porque la dices
con la pasión de tu alma
con la verdad de tu voz.

Espero el peor momento
la peor vida, el dolor eterno,
la caída de mis muros.

Llega tu voz me llena de ti.

Palabras
etéreas
inservibles
hasta molestas
pero si las dices
mientras me piensas
me cambian la vida.

Las pido, casi las exijo
me las das sin esfuerzo
entonces llenas,
salvas, unes
me acompañas.

Qui zas algún día sean mías
solo mías ya no deba pedirlas
solo sentirlas en mí.





















 
Diego Hernán Raquita
12-08-2015 Buenos Aires, Argentina
COPYRIGTH 2015.- DERECHOS RESERVADOS DEL AUTOR.-