martes, 22 de enero de 2013



Adiós.

Detrás de un muro de falsas imágenes creadas
por tu mente para confundir a tu alma,
que escondida tras tu perezoso corazón
se deja engañar y así se hunde en el olvido.

Con una cuerda ancha y maloliente
abrazas tu cuello y lo aprietas
dejando que solo pase el suficiente aire
para llevarte hasta la rama más alta.

No miras el reloj, ya no importa la hora
no como hasta ayer cundo solo importaba
que la manecilla llegara hasta las cinco
para salir corriendo a encontrarla.

Una, dos, tres vueltas serán suficientes,
tambaleas sobre la silla mas no te detienes
solo un pasó, tu cuerpo cuelga, la silla cae,
tu corazón se apaga, las imágenes se velan, tu alma se libera.




































Diego Hernán Raquita
22-01-2013 Buenos Aires, Argentina
COPYRIGTH 2012.- DERECHOS RESERVADOS DEL AUTOR.-