miércoles, 27 de junio de 2012


No te quedaras.

Cuelgo de mis ojos tu mirada
siguiendo así la luz de tu existencia,
me veo en el camino de tus manos
como la sinfonía imperfecta e inconclusa 
de mis pasos por esta vida llene de letras.

Compongo con tus sonidos una
histérica relación con mis versos
los que no entiendo, hasta que los plasmo
en increíbles imágenes, dictadas a mí
por la belleza de tu unión al dolor.

Creo maravillosas historias
imaginando tu incursión en mi poesía,
como un ave fugaz que con sus alas
cubre de ilusión sin tiempo
mi corazón atormentado por tu falta.

Cabalgo por los senderos de los sueños,
aquellos que jamás serán realidad
por el solo echo de que ya mi tiempo paso
que solo queda para mi el extraño sentir
que jamás veré tu sombra en mí.

Comprendo que como una hermosa ave
escaparás de mi horrible imagen terrenal,
al verme sentado frente a una hoja blanca
y una pluma vacía de tinta, pero llena
de amor inútil al saber que no te quedaras.