jueves, 10 de mayo de 2012


Lentes

Cambio, llevo, traigo,
llego a la cama, la destiendo,
me siento en ella,
acomodo las almohadas,
me saco las pantuflas,
pongo los lentes en la mesa de luz
me acuesto, cierro mis ojos,
estoy inquieto, doy vueltas
giro mi cuerpo sobre el colchón,
mis piernas arden, mis brazos duelen,
demasiado  costo para un solo día
de trabajo y angustia, de oídos sordos
y palabras tan mudas como
la alegría de la mañana  
y la tristeza de la noche.
No concilio el sueño
llueve, podría nevar o caer granizo
 y yo seguiría despierto
me siento observado, pensado
como si las gotas hablaran de mi,
como si el viento me pensara,
otra vuelta, sigo intranquilo.
abro los ojos y los veo ahí,
mirándome, como si no hubiera
otra cosa que ver en el planeta
que mi figura, arruinada
por el sueño y el cansancio,
los tomo y los miro desafiante
pero la imagen de sus tremendos
marcos metálicos y sus recuerdos
en imágenes grabadas durante
mi vida, casi veinte años
sobre mi rostro, filtrando
todo lo que observo
y hoy, creo, guardándolo
como recuerdo.
Los arrojo contra el suelo
viendo como los vidrios
vuelan por toda la habitación,
me doy vuelta cierro los ojos,
y sueño toda la noche
con el costo de haber
perdido todos mis recuerdos.