jueves, 29 de marzo de 2012

Hasta pronto

Mis ojos se cierran, ya no responden
No quieren esforzarse más,
Mis oídos prohíben a las orejas
Dejar entrar sonido.
Mis manos caen sobre mis costillas
Se niegan a seguir vivas
Mis piernas se arrojan dentro
De un colchón lleno de espinas.

Mas mi corazón sigue dictándole
A mi cerebro mil palabras de amor
Mi alma se niega a poner fin
A mi larga caminata sobre lágrimas
Entonces tomo mi corazón con la derecha
Y lo arrojo contra la pared desnuda
Agarro mi alma con la izquierda
Y la entierro en sus recuerdos.

Permito a mis ojos llevarme
A su oscuro más bello sueño
Mis oídos apagan todo sonido
Blasfemo a mí alrededor
Y mi cuerpo se retuerce
Sobre las afiladas espinas    
Entro en la tormentosa nube
De mis atribulados sueños.

Es que ya no hay quien me escuche
No existe alguien que pueda leer
Porque nadie puede entender esto
Si no lo ha sentido quemar su piel
Si no lo dejo entrar en su carne
Si no ha dormido solo y de pie
Si no ha volado sobre si mismo
Para contar con versos su amor.