sábado, 11 de febrero de 2012

Una ave que despliega sus alas, prepara sus patas, enciende sus virtudes, eleva su pescuezo, canta al cielo. Comienza su carrera, arquea sus alas, baja su cola y se eleva, sube y sube. El sol la atrae, ella siente su llamado pero sabe que jamas lo alcanzara, entonces estabiliza su altura aletea un poco y comienza a planear manteniendo su cuerpo en forma de cruz y su alma en perfecta comunion con el aire.
Mira a su derecha, la bóveda celeste le devuelve eliofania, mira a su izquierda el horizonte tan bello como su camino. Camino que la lleva al futuro tan incierto como atrapante, vuela kilometros sin descansar es que no siente cansancio la promesa del futuro es demasiado.
Su cuerpo responde, alegre, feliz, insomne, el paisaje que atraviesa es la bella distorsion del tiempo, hace años cuando el camino era inverso y todo era nuevo, la adrenalina la energizaba para que pudiera llegar, ahora la belleza de la promesa era suficiente.
la gris mirada del atardecer cubrio el cielo y sus alas comenzaron a flaquear, bajo su existencia hasta la tierra, camino un poco y se detuvo bajo un abedul que le dio abrigo y hojas para la noche.
Un sonido agudo y aterrador la puso alerta, su cuerpo temblo quiso batir sus alas para elevarse pero no le respondieron, dio un paso y su cuerpo volvió a temblar no veía a donde se dirigía estaba muy oscuro las tupidas ramas no dejaban pasar la luz de la luna, volvio a tratar de batir las alas pero su cuerpo cayo sobre su derecha sintio un chasquido creyó haber caido en un charco, su cuero volvio a temblar, trato de pararse pero su cuerpo ya no tenia fuerza, sintio como su energia le abandonaba , sus alas trataron de batirse pero solo salpicaron el rojo liquido del charco. escucho unos ladridos, penso en su futuro y se volvio a sentir feliz, algo tiraba de su pescuezo, su futuro sus sueños su fantastica ilusion, su felicidad...